Familia

La dieta ideal para adultos mayores

Como el organismo cambia en los adultos mayores, también debe ser diferente su dieta. Te damos las principales claves para que se alimente mejor.

La dieta de los adultos mayores debe ser diferente porque conforme pasan los años, la movilidad gastrointestinal se pone más lenta, el intestino no absorbe los nutrientes como antes y se empeoran los problemas de masticación.

Otro problema es que muchas veces están solos y se ven menos motivados a preparar comidas y mantener horarios de alimentación , y como resultando reduce el apetito.
La Clínica Universidad de Navarra, España, da consejos generales a seguir para la dieta de los adultos mayores:

Las dietas deben ser sencillas y fácil de preparar.

Mantener en lo posible los hábitos y gustos personales.

Cuidar la presentación de la comida. Dividir la dieta en varias comidas. Moderar el consumo de café, alcohol y bebidas estimulantes.

Acostumbrarte a beber líquidos entre comidas. Las comidas deben ser ligeras.

El ambiente a la hora de las comidas debe ser agradable y armonioso.

Los alimentos deben ser de fácil masticar y comerse.

Se debe dar importancia en la alimentación a la leche y los productos lácteos.

Cuidar el consumo de sal y azúcar.

Aumentar el consumo de fibra y alimentos integrales.

Con la edad, reducen las necesidades de calorias. Se habla de un 10% de reducción en la ingestión de calorías pero que no deberán afectar a los alimentos que contengan proteínas, minerales y vitaminas sino a aquellos alimentos que contengan mayor cantidad de grasas y azúcares.

Es importante tener en cuenta las principales necesidades alimenticias de los adultos mayores:

Necesidades de hidratación: Es muy importante que se mantengan hidratados, aunque la sensación de sed pueda verse disminuida se deben tomar unos 8 vasos de líquido durante el día.

Necesidades de proteina: Es recomendable ingerir el 60% proteínas de origen animal, carnes magras a la plancha, pescados cocidos o al vapor y una cantidad orientativa de 3 huevos a la semana (cocidos o pasados por agua). El 40% restante aportado por proteínas de origen vegetal, combinando legumbres (frijoles, lentejas) y verduras, o legumbres y cereales para mejorar la digestibilidad.

Necesidades de lípidos: Hay que evitar alimentos grasos excesivos.

Necesidades de hidratos de carbono: Se recomienda la ingestión de los hidratos de carbono en forma de panes, cereales y pastas en vez de azúcar.

Necesidades de minerales Las necesidades de hierro son similares que en los adultos. La ingesta de calcio debe ser la adecuada para prevenir o mejorar la osteoporosis.

Necesidades de vitaminas: En diversos estudios se ha podido comprobar que la ingestión de vitaminas en ancianos es menor de la recomendada.

 

Fuente: Clínica Universidad de Navarra, España

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